Los almendros, ya están en flor en la villa de Fermoselle.
Los campos se tiñen de blanco y rosa por toda la geografía española. Lo que es señal significativa de que se empiezan a retirar las nieblas y heladas y llegan los primeros rayos de sol. Entre viñas y olivos, en Fermoselle, el clima favorece el crecimiento del árbol del almendro, una verdadera delicia de la naturaleza para contemplar en una escapada a la comarca.

