Una obra de arte natural en las paredes de piedra de Carbellino

Los rincones de Sayago están llenos de pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos, pero que, para quienes tienen el ojo atento, se convierten en verdaderas obras de arte. ¿Te animas a ver una de ellas?

Esta fotografía, enviada por Isabel desde Carbellino, es un claro ejemplo de cómo la naturaleza, con su toque lento y preciso, va pintando lienzos sobre las piedras que forman los muros tradicionales de granito.

En la imagen, este fincón (o hincón) de gran tamaño parece transformarse en una paleta de pintor, donde se mezclan de forma armoniosa los verdes, grises y marrones que la vegetación y el tiempo han ido impregnando. Los líquenes, musgos y el propio desgaste de la roca, actúan como artistas invisibles que, sin prisa, van creando texturas y tonalidades únicas.

Este tipo de detalles, tan cotidianos en los pueblos de Sayago, son testimonio de la relación íntima entre el ser humano y la naturaleza, una relación forjada a lo largo de los siglos. Cada piedra, cada muro, cada tono de color cuenta una historia, y nos invita a detenernos un momento para apreciar la belleza que nos rodea, incluso en los lugares más sencillos.

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