Texto y fotos de Aurora Cortés
Lo que hace dos meses era una simple idea, se hizo realidad. Atardeceres sin prisa y noches de luna nos llevaron a contar historias sencillas, de esas que quedaron en la memoria cuando eramos niños y en las matanzas reunidos todos alrededor de la lumbre nuestros abuelos se ponían a contar. Otras fueron surgiendo poco a poco cuando investigamos sobre un tema de repente un regalo más y otro y otro más. Curiosidades de nuestro pueblo, datos históricos que algunos nos los sabíamos pero en la mente se entrecruzaban y pusimos orden y concierto, escenas de amor, de prohibiciones , de época de hambre, de guerras , mujeres adelantadas a su tiempo y hombres pícaros, costumbres y oficios y todo lo que las piedras nos susurran en prosa y en verso.
Para nosotros un desafío y como recompensa una gran satisfacción al ser escuchados con atención, con cara de sorpresa e imaginación cada uno de los que nos acompañaban
Bajo el cielo estrellado hemos recorrido siglos de historia árabe, judía, medievo , renacentista, retazos de guerras de Cuba y Filipinas y la peor, la nuestra, la guerra Civil del 36.
Entre muros centenarios franqueados por el eco de la campana torera, hemos olido esencias de vino, aceite y aromas de frontera. Que cada uno se haya llevado la fuerza de las tradiciones para que nunca se olviden y nos hagan entender porque los fermosellanos somos así.
Muchas gracias a todos por haber viajado en el tiempo con nosotros estas seis noches escuchando nuestra voz, Toño y Aurora
Fermoselle no se despide…. Simplemente dice hasta pronto.








