Os contamos algunas curiosidades sobre la devoción al patrón de los animales en nuestra comarca
San Antón tenía una burra
con su albarda y su albardón
y los frailes le decían
la burra de San Antón.
Que le den posada
a los de San Antón,
que le den posada
pero en el vuestro mesón.
A juzgar por la coplilla, me da a mí que que los frailes de San Antón no debían de ser muy buenos pagadores en las posadas, ventas o mesones donde se hospedaran cuando andaban predicando, por esos mundos de Dios.
También pudiera ser que la copla fuera inventada por algún «resabiao» porque un Santo con esa cara de bonachón, amante de los animales y acompañao de un marranico… no podía tener malos seguidores. ¡de ninguna de las maneras!

La devoción a San Antón en la comarca de Sayago
Por Sayago me extraña a mi que pasara San Antón, pero aún así durante muchos años se le tuvo gran devoción a este santo, tal es así que que en muchas, por no decir todas, las iglesias hay una imagen del mismo casi siempre acompañada del marranico, por algo es el patrón de los animales.
Había misa en su honor y el amo o el ama de cada casa llevaba algo de la matanza, una morcilla, un trozo de tocino, pistorejo, un pitarrin de longaniza o cosa por el estilo. El amo del Santo se encargaba de subastarlo en el portal de la iglesia después de la celebración religiosa.

Los días van siendo mas largos, no aprieta tanto el frío y las gallinas empiezan a poner. Unas más que otras según «lo bien mantenidas (regalonas) que estuvieran«, de ahí el refrán.
Por San Antón la pita pon, pero la regalona… ¡Qué la otra no!
Refrán popular
Como de costumbre (con mas o menos fortuna) intentó entretenerte un ratico Jose Vicente, el de Villamor, para servir a dios y a «usté» y el que tenga una peseta que me la dé.

