El pasado fin de semana el pueblo de Malillos volvió a celebrar su tradicional Ofertorio en honor a la Virgen del Rosario, una cita que cada año reúne a vecinos y amigos en torno a la devoción y la fiesta.



Durante la jornada, no faltaron las subastas de tartas, bizcochos, roscas y rosquillas, algunas de las cuales alcanzaron hasta 100 euros, en un ambiente animado y participativo. Incluso la charanga Rotato, encargada de poner música al baile-vermut, se llevó una tarta de queso como recuerdo de la jornada.
