Entre puentes de piedra centenarios y los restos silenciosos de antiguos molinos, la ribera de Valnaro en Gáname ofrece una de esas rutas que combinan paisaje, historia y autenticidad rural. Un recorrido sencillo pero lleno de matices que invita a caminar sin prisas y a redescubrir el patrimonio natural y etnográfico de Sayago.
Cuando el agua vuelve a correr con fuerza, la ribera de Valnaro (o de la Mora) en Gáname muestra su mejor versión. Un paseo entre puentes de piedra centenarios, restos de antiguos molinos y naturaleza en estado puro que conecta historia y paisaje en apenas unos kilómetros.
Una ruta sencilla, perfecta para caminar sin prisas, fotografiar al atardecer y redescubrir uno de esos rincones que explican la identidad de Sayago.












