Una serie de fotografías históricas conservadas por la Universidad de Salamanca permite viajar al Fermoselle de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Las imágenes muestran calles de la villa, antiguos accesos, caminos de salida y algunos de los paisajes más reconocibles de los Arribes del Duero.
El conjunto puede consultarse a través de Europeana, la plataforma europea de patrimonio cultural digital, dentro de los fondos aportados por el Repositorio Documental de la Universidad de Salamanca. Europeana reúne y facilita el acceso a materiales digitalizados procedentes de miles de archivos, bibliotecas, museos e instituciones culturales europeas.
Entre las fotografías destaca una vista de una calle de Fermoselle, fechada entre 1898 y 1902, en la que se observa una de las puertas de la antigua muralla al fondo. La escena recoge una vía estrecha, flanqueada por viviendas tradicionales con balcones y corredores, mientras varias personas aparecen distribuidas a lo largo de la calle.

La imagen fue realizada por Enrique Areilza Arregui, médico y fotógrafo nacido en 1860, y forma parte del Fondo Miguel de Unamuno. Está conservada como una placa estereoscópica de cristal, un procedimiento fotográfico que empleaba dos tomas ligeramente diferentes para generar una sensación tridimensional mediante un visor.
Calles, caminos y paisajes del Duero
La búsqueda de Fermoselle dentro de los fondos de la Universidad de Salamanca disponibles en Europeana ofrece varias imágenes relacionadas con la villa y su entorno.
Además de las fotografías urbanas, aparecen escenas tituladas Salida de Fermoselle, Abismos del Duero, Fermoselle, Paso del Tormes de Fermoselle y una vista identificada como El Tormes entre Fermoselle y Villarino. También se conserva una imagen relacionada con una misión religiosa.
Estas fotografías poseen un especial valor documental porque permiten observar tanto la arquitectura tradicional de Fermoselle como los caminos y paisajes que comunicaban la localidad con el Duero y con los pueblos situados al otro lado del río.
Las imágenes reflejan un territorio anterior a las grandes transformaciones viarias y urbanas del siglo XX. En ellas aparecen calles empedradas, caballerías, grupos de vecinos y caminos recorridos a pie, elementos que ayudan a comprender cómo era la vida cotidiana en la villa hace más de un siglo.
La ficha original de la fotografía puede consultarse en el Repositorio Documental de la Universidad de Salamanca
El Fermoselle que conoció Miguel de Unamuno
La inclusión de estas fotografías en el Fondo Miguel de Unamuno no es casual. El escritor y rector de la Universidad de Salamanca recorrió las tierras de Sayago y los Arribes y dejó constancia de su interés por sus paisajes, pueblos y habitantes.
Las imágenes atribuidas a Enrique Areilza constituyen, por tanto, algo más que simples vistas antiguas. Forman parte del testimonio gráfico de aquellos viajes y permiten contemplar algunos de los lugares que conocieron los viajeros e intelectuales de finales del siglo XIX.
Más de 120 años después, la digitalización y difusión de estas placas ofrece una oportunidad para reconocer los espacios que aún permanecen, identificar aquellos que han desaparecido y comparar el Fermoselle actual con la villa retratada en los primeros años de la fotografía.
