El movimiento, de carácter apolítico, impulsará una recogida de firmas electrónica y presencial por toda la comarca para reclamar una actuación coordinada de las administraciones en materia de prevención
No desistir. No aflojar. Con ese propósito nace Sayago Renace, un movimiento ciudadano que pretende transformar lo vivido durante los graves incendios que han golpeado la comarca en un punto de inflexión para mejorar la prevención y conseguir que Sayago esté mejor preparado ante futuras emergencias.
La iniciativa ha dado este sábado, 8 de agosto, uno de sus primeros pasos con la constitución en Zafara de Sayago de una Mesa de Trabajo para la Prevención de Incendios, en la que han estado representados 23 pueblos de la comarca.
Sayago Renace se plantea desde su nacimiento como un movimiento apolítico, vecinal, plural y constructivo. Su objetivo no es enfrentarse a ninguna administración ni buscar responsables políticos, sino conseguir precisamente lo contrario: que las distintas administraciones competentes trabajen conjuntamente, se coordinen y adopten las medidas necesarias para evitar que Sayago vuelva a sufrir un desastre como el vivido este verano.
«Esto no va contra nadie. Esto va a favor de todos», fue una de las ideas expresadas durante el encuentro. La intención es sumar a vecinos, pueblos, ayuntamientos, asociaciones y administraciones alrededor de un objetivo común: proteger el territorio y a quienes viven en él.
Para respaldar sus reivindicaciones, Sayago Renace pondrá en marcha una recogida de firmas tanto electrónica como física por toda la comarca. Se habilitarán puntos presenciales en diferentes localidades para facilitar la participación de los vecinos, al tiempo que se utilizarán herramientas digitales para que puedan adherirse también quienes se encuentran fuera de Sayago.
El primer objetivo se ha situado en 3.000 firmas, que servirán para trasladar a las administraciones el respaldo social de la comarca a una serie de actuaciones consideradas necesarias y urgentes.
Entre las prioridades planteadas se encuentran estudiar la capacidad real de abastecimiento de agua de cada localidad; revisar y avanzar hacia la homogeneización de hidrantes y bocas de incendio; recuperar y mantener cortafuegos y franjas de protección alrededor de los pueblos; mejorar los accesos para los vehículos de emergencia y elaborar planes de emergencia y evacuación adaptados a cada núcleo.
La Mesa reclama además una política estable de prevención durante los doce meses del año, con actuaciones en gestión forestal, limpieza del territorio, ganadería extensiva, infraestructuras hidráulicas, caminos, hidrantes, formación y planificación.
La iniciativa pretende que la prevención deje de depender de actuaciones aisladas y se convierta en una estrategia compartida entre administraciones, ayuntamientos y territorio. La experiencia de los últimos incendios, sostienen sus impulsores, ha demostrado que un gran fuego no entiende de términos municipales ni de competencias administrativas.
Por eso, uno de los propósitos fundamentales de Sayago Renace será mantener viva esta reivindicación cuando desaparezcan las llamas, termine el verano y la emergencia deje de ocupar titulares.
La Mesa comenzará igualmente a recopilar escritos, solicitudes, informes y reclamaciones realizados durante años por vecinos, asociaciones y localidades para conocer qué problemas habían sido advertidos previamente y cuáles continúan pendientes de solución.
Entre las iniciativas futuras figura también la organización del Sayago Modorro Fest, un evento solidario que pretende reunir música, gastronomía, cultura, asociaciones, empresas y vecinos y obtener recursos destinados directamente a proyectos de prevención y protección del territorio.
Durante la reunión se reconoció expresamente el trabajo realizado durante los incendios por bomberos forestales, brigadas, servicios de emergencia, fuerzas de seguridad, agricultores, ganaderos, jóvenes, voluntarios y vecinos. También la solidaridad demostrada entre los propios pueblos, con personas que, después de defender sus localidades, acudieron a ayudar allí donde las llamas seguían amenazando casas y explotaciones.
La convocatoria inicial fue impulsada por Pepo Guim Segurado, vinculado a Mámoles de Sayago, quien rechazó asumir cualquier protagonismo o cargo y se definió simplemente como «una herramienta más» de una iniciativa que aspira a pertenecer al conjunto de la comarca.
Sayago Renace quiere ahora sumar más pueblos, asociaciones y vecinos. Y, sobre todo, conseguir que lo ocurrido no caiga en el olvido.
No desistir. No aflojar. Hasta conseguir que las administraciones trabajen juntas y que Sayago disponga de los medios, la planificación y la prevención necesarios para que un desastre como el vivido no vuelva a repetirse.






