Fermoselle celebró el pasado 1 de noviembre el Día de Todos los Santos con una jornada de recuerdo y homenaje a los difuntos, en la que la oración y la luz de las velas fueron protagonistas.
Los actos comenzaron a las 18:00 horas en el cementerio de la localidad, con una oración por todos los difuntos. Posteriormente, a las 18:30 horas, tuvo lugar el encendido de velas en el Descendimiento y el denominado Camino de la Luz, con dirección a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Una de las particularidades de esta iniciativa fue la elaboración artesanal de los portavelas utilizados durante el recorrido. Los participantes en un taller de AMFER, desarrollado durante cuatro días, se encargaron de preparar estos elementos, contribuyendo a crear una atmósfera especial para una celebración cargada de simbolismo.
La iniciativa, difundida bajo el lema «Sayago brilla», puso en valor el recuerdo de quienes ya no están, la participación vecinal y la conservación de las tradiciones que forman parte de la identidad de Fermoselle y de la comarca de Sayago.
